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Neverland, Spain
Serendipity es la palabra.

sábado, 23 de noviembre de 2013

Activación de la imaginación.


Imaginemos que estamos solos, que nos separan unos pasos el uno del otro; pongamos que hoy no nos va a bastar comernos solo con la mirada, así que apartando las dudas hacemos que esa distancia de más desaparezca con nuestras ganas y la reducimos a simples centímetros.

Nos sonreímos. Quiero la luz encendida, quiero ver tu cara de placer, quiero mirarte a los ojos mientras disfrutas.

Deslizo mi mano por tu nuca juego en ella con mi dedo índice haciendo zic-zac por tus pecas, mi boca no puede resistir morder tú cálido y suave cuello con alegría, con dulzura, con excitación: te doy escalofríos.

Cuelo mis manos por debajo de tu jersey, acaricio tu espalda mientras nos besamos calurosamente... creo que este es justo el momento en el que empieza a sobrarnos la ropa.

Jugueteo con la pequeña hilera de vello que me lleva desde tu ombligo hasta el botón de tu pantalón, me encargo de él y de la cremallera fácilmente, pero te dejo los pantalones puestos...te gusta cuando muerdo por encima de ellos.

Te toca a ti y tus labios tienen hambre y muerden suave, sin dolor, con placer. Pero no es suficiente, no nos basta, sigues tan o más hambriento que antes, me susurras cosas que me creo y te dejas llevar un poco por mí, me parece ver como tu jersey y mi blusa se dan un beso de tornillo  mientras nosotros los dejamos atrás. Cuelas tu mano entre mis piernas, de golpe haciéndome soltar un placentero grito, me masajeas por encima de las bragas y empiezan mis temblores de piernas, la hiperventilación, los arañazos en tu espalda, el ser incapaz de poder decir una frase con coherencia...y sonríes tras conseguir mi primer orgasmo en menos de un minuto.

Nos faltan manos para poder recorrer tanta piel, demasiados sitios que besar y relamer. Que te quede claro que esta noche pienso mandar yo aunque la primera ronda la hayas ganado tú, te declaro la guerra y tú vas a tener que dejarte ganar.
Respiramos rápido, gemimos lento, ríes, nos respiramos, gruño, te araño, te gusta.

Y ahora: ¿Qué prefieres: despertarte o seguir soñando despierto conmigo?



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