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Serendipity es la palabra.

lunes, 8 de octubre de 2012

No apto para Muggles.


Cuando era pequeña siempre creí en la magia. La veía a mi alrededor; cuando perdía alguna cosa en mi habitación mi hermano venía, juntaba sus manos con las mías y cerrando los ojos muy fuerte aparecía lo que yo había perdido, en sus manos. Y era un secreto, nadie sabía que podíamos hacer magia juntos. Ese fue mi primer secreto y la primera vez que creí que la magia existía de verdad. Luego vi gente partida en dos por la tele, levitando...lo cual quería decir que ellos tambien podian encontrar todo lo que perdían, y me sentí como uno de ellos. Luego vino la caja para magos, "magia borrás" pero esa solo la dominaba mi hermano, claro, yo era demasiado pequeña para trucos tan grandes.
Pero todo venía de familia, mis galletas favoritas se escondían en un mueble de la casa de mi abuela bajo llave, y solo ella podía abrirlo, mis manitas pequeñas y torpes no conseguían liberar las galletas; mi teoría era que esa llave era mágica y solo respondía cuando mi abuela creía oportuno que yo pudiese comer galletas o chuches. 

Pero entonces crecí, y me dijeron que la magia no existía. Resulta que que mi hermano buscaba lo que yo había perdido cuando yo no estaba atenta y se lo escondía en la mano mientras cerrabamos los ojos muy fuerte, que los magos de la televisión usaban trucos, que en las películas utilizaban algo llamado "efectos especiales", jugaban con las perspectivas, que simplemente nuca aprendí a girar bien esa vieja llave y que los edificios extraños eran cosa de arquitectos modernos. 
¿Pero sabéis qué? Puede que todo eso sea verdad, pero también es mentira. Si algo he aprendido al hacerme mayor es que la magia sí que existe a parte de en los cuentos de hadas y en las películas de magos, pero solo existe para aquellos que saben verla, o mejor dicho, buscarla.
Porque la magia es así, se esconde para que la busquen, en sitios, en canciones, en libros, en personas... Se trata de convertirse en un buen mago.

Y ya sabes: ¡un buen mago nunca rebela sus trucos!

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